Montañas
que inquietan la noche sus cumbres invado.
Ondas
brillantes de nieve deslizan hierros trasparentes
(mi
aura veo en asomo de balcones infinitos)
Paredes
de grano rosado tibio busco con las yemas de mis dedos,
el
equilibrio dice no a la gravedad.
Despeñando
no pocas ilusiones quedan en mi alma (ojos, oídos, nariz,
boca)
los
roces de la cuerda siempre tensa en compañeros de cordada.
Carlos Rey
Los recuerdos y las
emociones son incontables en la relación con la montaña y
los amigos con quienes las recorrimos.
Aquí vamos
a ir reproduciendo todo lo que impactó a nuestro montañistas,
así que los invitamos a hacernos llegar aquellas vivencias y sentimientos
que los conmovieron por alguna razón o sin ella. Simplemente porque
fue un golpe al corazón.
LOS COMIENZOS en Carlos Paz por
ERNESTO MATEOS
Resulta que por
el año 1957 teníamos una barra con la que siempre salíamos
a las sierras a acampar y explorar un poco. Así hicimos varias expediciones
y una de ellas fue al Cerro Champaquí. En aquella época éramos
mi hermano y 3 amigos más y nos arreglábamos con las viejas
mochilas y carpas del ejército; no teníamos otra cosa pero
siempre nos rajábamos a la sierra. Ya por aquel entonces nos hicimos
amigos de Aldo Sánchez; un buen día viene el loco este y
nos dice que se había juntado con unos muchachos de Tanti que empezaban
a escalar, así que para allá fuimos y en una pared de unos
20 mts. de altura y con unas lindas dificultades comenzamos. Como no teníamos
botines lo hacíamos con alpargatas de cáñamo y para
que tuvieran mejor rigidez las mojábamos en el arroyo.
Así fue
el comienzo. Después seguimos con Los Gigantes; eso era lo máximo,
con nuestras sogas de cáñamo teñidas de color rojo
y los mosquetones de hierro del 6, nos largamos a las rutas que más
nos animamos. Eso fue en el año ´60 y en aquella época
-no recuerdo exactamente-, empezamos a conocer a los que actualmente son
Los Dinosaurios de la Montaña. Sabían venir Köpcke,
Vieiro, Cuiñas, Vitón, Eliseo, Taco, Gino, Vieytes, Frasón,
Pancho, Pirata, Porcellana, Julia Bianchi, Alejandro Bianchi, no recuerdo
si vos venias, supongo que si. Nos daban los cursos Watzl, Bottesi, Lisjak,
Cardani; supo estar también Marcos Bianchi, y seguramente me olvido
de varios; y de aquí éramos Aldo, el Negro Juarez, Tosseti,
Pepe que era de Tanti y yo. Así fue como entablamos esa amistad
que gracias a Dios todavía perdura, ¡ah! también venían
Fonrouge, Comesaña, Peterek, en fin no me acuerdo de todos.
Y del Club Andino
Córdoba no fueron muchos los que se acercaron pues no querían
a los porteños, pero uno de los que venían eran Grundke y
Pablo Recabarren, realmente fue una de las épocas más lindas
de mi vida, siempre estábamos esperando la Semana Santa para encontrarnos,
pues generalmente eran los días que se dictaban los cursos de escalada
de la FASA con el Viejo a la cabeza; realmente se aprendía mucho
y teníamos conocimiento de los nuevos materiales pues sin duda todo
entraba por Buenos Aires y aquí nunca nos llegaba nada.
Después
vinieron las grandes expediciones, lo cual significaba invertir todas las
experiencias que nos transmitían los muchachos y que además
servían para cuando nosotros salíamos. La primera expedición
que organizamos en Córdoba fue con Aldo, Grundke y yo. Fuimos al
cerro Tolosa en Mendoza en el año ´64. Nos fue muy bien
y como nos quedaron unos días fuimos hasta Plaza Francia a ver el
Aconcagua en toda su plenitud, fue hermoso. Después vinieron las
idas a Bariloche para encontrarnos en el Catedral y el Tronador también
recogiendo más experiencias con Edgar y toda la banda. Ya para allá
llevábamos a toda la familia, que en aquella época tenia
un solo hijo. Después hicimos una expedición al Fitz Roy,
a la que nos invitó Fonrouge y allá fuimos con Aldo y Aikes.
También en aquellos años -estando en Los Gigantes-, se armó
una expedición para ir al Perú, al cerro Huascarán.
Fuimos Pancho, Juárez, Eliseo, Cuiñas, Pipo y yo, también
la pasamos increíble, todos muy buenos compañeros, una expedición
que cuando estuvimos de regreso seguimos más amigos que antes.
Pero te puedo
decir para terminar, que la montaña fue una cosa que nos unió
a todos y creo que llevó a su mayor grado el sentido de la amistad.
Siento que es lo más valorable que nos pueda haber ocurrido a todos
nosotros y no es solamente la montaña, es la unión de los
espíritus que se unen para plasmarlo en la palabra amigo, por eso
creo que este asunto de Los Dinos es lo mejor que nos pude haber pasado.
ERNESTO MATEOS
– Villa Carlos Paz – Córdoba
Banderín
del Club Andino Córdoba CAC dejado en el Cerro Tres Picos en 1964
EL VIENTO por LUIS AGUILAR
Entre
algodonosas nubes que presagiaban un temporal, descendía de la cumbre
del Cerro Rincón, gigante de la puna salteña y limítrofe
con Chile, y cansado por el esfuerzo del ascenso no hacia más que
mirar abajo el brillo del manto blanco del salar en donde se encontraba
nuestro campamento. Entonces en un abrir y cerrar de ojos, sin darme cuenta,
el intenso viento cargado de duendes y misterios me arrancó literalmente
de la mano el mitón "DASCHTEIN" que mi querido y recordado amigo
GUILLERMO VIEYRO me había obsequiado en una noche redonda, de amigos,
guitarra y vino después de un encuentro montañero entre el
Centro Andino Buenos Aires y el Club Amigos de la Montaña en Salta.
Mitón que lo había acompañado en la Expedición
Argentina al Manaslú y que yo tenía guardado como una reliquia
entre mi modesto equipo de montaña.
Mis
esfuerzos a esa altura por recuperar esta pequeña joya de lana fueron
inútiles, únicamente miraba como se alejaba danzando entre
las piedras. Habría descendido yo unos 200 mts. más y en
un instante y ante mi asombro y el de mis compañeros el viento depositaba
el mitón nuevamente, delante mío, bajo mis pies.
Increíble.
"GuilIermo no me jodas, estoy cagado de miedo", pensé en algo ¡fantástico!
y bueno, si bien todos los que tenemos el enorme privilegio de haber caminado
o caminar las montañas y llenar de magnificas y asombrosas historias
nuestra vida montañera, quise en este relato traer a la memoria
de todos a este gran dinosaurio ausente.
Mi
fuerte abrazo a todos.
REFUGIO CERRO NEGRO por Bruno Capra
Encontré
algunas fotos de la construcción del Refugio del Cerro Negro en
Bariloche. Ese refugio nos ocupamos de impulsarlo en su realización,
mi compañero de excursiones de aquella época, Marino Mazzeo
y yo, con el apoyo en Bariloche de Carlos Bottazzi. La contrucción
se la encargamos a Manolo Puente, que la hizo, sobre planos del Arq. Bidinost
(de Bs. As.) Fué hecho "in memorian" de Manfredo Segre, presidente
del CAI, (Club Alpino Italiano) sección Argentina, por lo que fué
muy apoyado por la comunidad italiana de la Argentina, con aportes en pesos
que permitieron el fondeo total de la obra. Apoyó fuertemente la
Comunidad Italiana de Bariloche de la que Carlos era Presidente.
Por estas cosas,
el refugio se llama: "Refugio Italia - Manfredo Segre" y fué dado
al CAB, para completar la cadena de refugios: Lopez, Negro; Jakob; Frey.
Durante la construcción,
mi compañero Marino Mazzeo, se mató en un accidente de auto
(volcó en La Pampa) cuando estaba yendo a hacer una inspección
del avance de la obra.
En memoria de
él, una cumbre que está frente al refugio, se llama "Punta
Marino" a la que yo llamé así en su recuerdo. Me comentan
que el nombre se conservó.
Encuentro
con Maestri, Fava y su grupo a su regreso de la 1ª del Torre (Calafate).
En la foto Insúa y Cardani.
EN LOS GIGANTES - AGOSTO DE 2008
El
horizonte cambia desde las cumbres que alcanzamos, faldeamos la montaña
como si fuera la vida, los senderos se vuelven sobre si mismos y hay momentos
imposibles de saber si van hacia alguna parte, atardeceres difusos suelen
alcanzarnos por esas rutas.
A
veces nos extraviamos justo cuando íbamos con rumbo a lejanías
encantadas, perdidos esperamos una señal, un mensaje. un claro indicio,
pero nadie viene, nadie llega y debemos seguir sin saber si estamos acertados,
solo debemos marchar con mucho cuidado, hay escollos, abismos insondables,
pero también están los claros manantiales y arrobadores paisajes.
Los senderos son como la vida, algunos nos extraviamos cuando casi llegamos
al final.
Usamos
la montaña como fastuoso escenario, estrechamos cuerdas y piquetas,
somos los orgullosos DINOSAURIOS, llegamos año tras año con
las mochilas llenas de nostálgicos recuerdos y nos abrazamos fraternalmente
como solo lo saben hacer los montañistas. El viento ya no nos lastima,
los DINOSAURIOS ya hemos alcanzado la cima, en lo alto el frío se
impone, nosotros ya lo superamos, llevamos recorridos centenares de mosquetones.
Tal vez andando por algunas soledades nos crucemos con alguien que seguramente
se preguntará ¿adónde van estos viejos? Nosotros fuerte
podemos decir: Viejos son los ríos pero siguen andando, son ríos
que nos bebimos sorbo a sorbo, viejos son los caminos pero siguen echando
polvo”. Piedra,viento,agua,nieve,senderos,tormentas,abismos,cumbres,
puna,hambre,sufrimiento,cansancio,sueños,dolores...pobres
aquellos que esto no lo vivieron.
Eldor “Piti” Bertorello
En los años ´60 Recuerdos de Carlos Giacomuzzi en Sierra de la Ventana, Cerro Catedral, Cerro López y Cerro Tronador
Los cargueros de Pirata Misson
Co. Tronador Pico Argentino 1962 - C. Giacomuzzi, J.M. Boselli, H. Bella y L.A. Sampietro |
Sierra de la Ventana El Techo de la Pared Rosada |
Sierra de la Ventana 1961 Carlos Giacomuzzi, Julio Giacomuzzi, Peter Skvarca y Pedro Khun |
Sierra de la Ventana 1962 Tirolesa en Las Piletas con Hugo Bella. |
Folleto del Albergue El Yeti en Bariloche. |
Demostrando que eran super livianos |
Cargueros diseñados por Pirata Misson y construídos en forma casera, con el aporte de los correajes de Don Spengler, padre de Lisi. |
Carlos |
José María Boselli y Carlos Giacomuzzi |
Guillermo Martin, C. Giacomuzzi, Eva Ordóñez, Juan Villar y Avo. En el homenaje a Fonrouge en el CCAM |
Carlos y Jaquelin de Watzl en el CCAM |
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Refugio Frey 1962 Monelos - Teodoro Cifuentes y J.M. Boselli |
Co. Catedral - Torre Principal rapelando, Carlos Giacomuzzi |
Torre Principal - C. Giacomuzzi Libro de cumbre |
1962 - Boselli y Hugo Bella en la Principal |
Ag. Campanile Esloveno Carlos en la cumbre |
Co. López - Torre Norte 1961 - J.M.Boselli - Carlos Giacomuzzi - Hugo Bella - J.M.Gutiérrez |
![]() |
ENRIQUE SABATÉ - 1ª asc. del Co. Solo - Chaltén - 1952
"Tengo que
comunicarles la triste noticia del fallecimiento, el martes 6 de abril,
del Ing. Enrique Sabaté,
quien fuera
una gran persona de profunda fe.
Junto con
Meneca, su esposa, fueron miembros activos de nuestro grupo desde
sus orígenes, unos veinte años atrás
(cuando todavía
se llamaba "Catequesis de Avanzada").
Enrique fue
siempre generoso compartiendo su sólida formación tanto en
las áreas científicas como humanísticas.
Sus presentaciones,
meticulosamente preparadas, nos ayudaron a crecer en conocimientos y
fe. Sus opiniones,
a ver más
claro en tantas situaciones complejas.
En los últimos
años, operaciones y distintos problemas de salud debilitaron su
organismo y no pudo ya concurrir
a las reuniones.
Meneca, además de atenderlo amorosamente, tuvo la fuerza espiritual
de participar activamente
en la catequesis
de nuestra parroquia.
Les doy estos
detalles de Enrique y Meneca, pues la mayoría de los miembros
del grupo que se incorporaron en los
últimos
dos o tres años, no gozaron de la oportunidad de poder conocerlos.
La pacífica
entrega a la voluntad de Dios de Enrique, aún en las horas previas
a su fallecimiento, constituyen un ejemplo
para todos
nosotros. Agradecemos a Dios, haberlo conocido.
Muchas Gracias: Enrique, por tu entrega al Señor, y Meneca, por tu ejemplo de fortaleza!!!"
Pedro Gorondi - Grupo de Formación Laical
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0
Enrique Sabaté participó
de la Expedición al Hielo Continental del año 1952.
En aquella oportunidad escaló
el Cerro Solo, lo cual constituyó la 1ª ascención.
Esto no dejó de ser una curiosidad,
ya que él integraba como ingeniero,
el grupo llamado, Científico.
La expedición se componía
de un grupo de travesía E-O del Hielo Continental,
comandado por el militar Emiliano Huerta.
Echo llevado a cabo.
Otro grupo de escalamiento, al mando de Gerardo Watzl, hizo la 1ª ascención del Marconi Norte.
Y el grupo científico que integraba el muy joven Sabatté:
Él mismo me contó, que
en uno de esos "ratos libres" que se presentan siempre en las expediciones,
decidieron junto a otro (no se acordaba
el nombre), salir a caminar y terminaron en la cumbre de un
cerro virgen, cosa que ni siquiera
sospecharon.
Enrique tiene actualmente 82 años
y reside en Martinez, Pcia. de Bs. As.-
El relato completo -escrito por él
mismo-, se puede leer en uno de los anuarios del Club Andino Bariloche,
y esta
carta que vemos, me la envió
a raiz de haberle conseguido yo, la fotocopia de dicho artículo,
después de muchos años.
Carlos Rey.-