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En esta imagen de sonrisas en 1965, se resume, quizás, el concepto de alegría que siempre acompañó nuestras incursiones a la montaña.

De izq. a der.: Antonio "Pirata" Misson (agachado). Carlos Rey, José Luis Fonrouge, Santiago Rosas, Martín Donovan, Jorge Ruiz Luque, Carlos Comesaña, Julio Aguirre, Avedis "Avo" Naccachian, Cecilia Girgenti, Hugo Bella.
 
 
 
 

En Enero de 1965 dos expediciones argentinas, compartieron el campamento base en Piedra del Fraile, al borde de los cordones montañosos más fabulosos de la Cordillera Austral.
Ellas fueron: La que logró la cumbre del Cerro Fitz Roy (Fonrouge-Comesaña), y la que intentó las cumbres del Cordón Marconi por el Hielo Continental.
 
 
 
 
 

Los comienzos 1
Los comienzos 2
Los comienzos 3

 



 
 
 
 
 
 

                            Los comienzos 1

En Córdoba Los Gigantes 1964
 
La llegada con el micro alquilado, partiendo desde 
Carlos Paz, en donde nos recibían Ignacio Unsain, 
Aldo Sánchez y Ernesto Mateos, entre muchos más.
         Ya en camino rumbo al Cerro de la Cruz.
De izq. a der. Aldo Sanchez, José Luis Fonrouge y 
Pedro "Ponzoña" Cardani.

 

 
Durante los años ´60, los de Buenos Aires,  comenzamos 
a viajar a Córdoba. Más exactamente a la zona montañosa 
de Los Gigantes -límite con San Luis y muy próximo a 
Carlos Paz-.

Allí los cordobeses habían instalado un refugio de montaña, 
ya que las laderas oeste de estos cerros ofrecían fuertes 
desafíos para escaladas de bastante dificultad.

Con el correr del tiempo nos fuimos dando cuenta que lo 
más importante no eran los logros de dificultad extrema, 
sino la camaradería que reinaba entre amigos.

Las fotografías que podemos ver son de la excursión que 
hicimos en Mayo de 1964, y los porteños aprovechábamos 
los fines de semana largos. Sobre todo los de semana santa.


 

 

En el Refugio organizando la salida a las paredes. 
En el centro de la foto Pedro Cardani.
Preparando el material de escalada. Como siempre, Avo era 
el primero en estar listo y esperaba paciente.
La mayoría de las veces nos tocaba un tiempo neblinoso. 
Der. a Izq. Grundke, Aguirre, Rey.
Llegando a las paredes en medio de la neblina.
 ESCALANDO
      De izq. a der. Hugo Bella, Edgar Köpcke y 
        Julio Aguirre.

 

 

Los comienzos 2

Sierra de la Ventana 1964


 
En un camión alquilado. Atrás se puede ver el cartel del restorán 
El Sibarita, cómplice de nuestros disfrutes en Agosto de 1964. 
En las fotos están Santiago Rosas, Cecilia Girgenti, Enrique Triep, 
Jorge Giaccardi y "Ponzoña" Cardani, Hugo Bella (abajo de espaldas), 
Jorge Aikes, Jorge Insúa, Maiti,  Mariolino Castellazzo y 
"Pirata" Misson en el estribo del "charter".
Hacia el lugar de acampe. Al fondo el Cerro 3 Picos.

 
Durante los años ´60 -y antes también-  comenzamos a viajar asiduamente a Sierra de la Ventana en la provincia de Buenos Aires.

Conocíamos unas paredes que caían a pique unos 150 metros verticales, desde nuestras viejas excursiones en las que sólo íbamos a caminar y "campamentear".
Las habíamos bautizado "La pared Rosada" y "La pared del Techo".
Una por el color de sus rocas y la otra por tener -a considerable altura-, un "techo" (o balcón) al que había que recorrer por debajo, colgado de clavos, estribos y sogas.

Con el correr del tiempo nos fuimos dando cuenta que lo más importante no eran los logros de dificultad extrema, sino la camaradería que reinaba entre amigos.

Las fotografías que podemos ver son de la excursión que hicimos en Mayo de 1964, y los porteños aprovechábamos los fines de semana largos. Sobre todo los de semana santa.

 
         Acampando en las cercanías de las paredes.
Modernas carpas de aquella época. Buenas de verdad !
               Mágicas noches de fogón.
                        Maiti y Cardani.
 (?), Cardani, Unsain, Giaccardi, Rosas e Insúa.
             Los mismos más Enrique Triep.
Atrás, Horacio Rosas, Pancho Perri,  (?). 
Adelante, Avo (de espaldas), Insúa, Bella y
Mariolino Castellazo.

 

 
 
Antes del diluvio
En los años ´50 viajábamos en la 2ª clase de los trenes a vapor y madera, para escapar de la ciudad sofocante e internarnos en el mundo mágico de la naturaleza. Nuestro mayor gusto estaba en las montañas, y para los de buenosaires quedaban demasiado lejos para visitarlas durante el año de estudios o trabajo. Los norteños, cuyanos y cordobeses -en cambio-  las tenían más a mano y podían hacer salidas de fin de semana.    Por lo tanto -en Baires- estábamos siempre añorando una "salida". Así que dos o tres veces al año íbamos a Sierra de la Ventana, simplemente a recorrer sus valles y alturas en donde abundaban las cuevas que usábamos para pasar la noche de nuestras travesías.

En pleno centro de la ciudad funcionaba un club fundado por los mismos acampantes, que se llamaba A.D.A.I.B.A.- Asociación de Acampantes Independientes de Buenos Aires. Lo de "independientes" era para diferenciarnos de los grupos afines que dependían -por aquella época-, de las facultades . Situada en la calle San Martín 512 (si las neuronas no me traicionan), constituía un oasis al cual asistíamos con total devoción para compartir ideas, proyectos, intercambiar elementos y también comprar y vender equipos. La Asociación publicaba una revista muy útil que traía comentarios sobre itinerarios, mapas y plantillas para fabricar uno mismo las bolsas de dormir, las mochilas y hasta las carpas. Era muy completo todo y ¡lo mejor!, con total desinterés y sin fines de lucro. (Frase que actualmente parece una broma). De esta manera nos olvidábamos de los 30º de calor que derretían la calle.

   Anteriormente a ADAIBA, existía la F.A.C.- Federación Argentina de Campamentos. De esta institución no tengo datos sobre año de formación y personas que la fundaron. Queda sin embargo el recuerdo grato, en formato de revistas que aún conservo.

Hasta la próxima. C.R.

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