Aguirre avanzando con las pieles de foca. |
Rey caminando las pendientes después del bosque. |
Julio Aguirre contra la nada. |
Carlos Rey con las pieles. |
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Julio deslizando. |
En el Refugio Otto Meiling. |
El paisaje desaparecido. |
Aquella vez en el Tronador con mal tiempo,
igualmente disfrutamos con el Negro de un par de días haciendo esquí
de alta montaña. Nótese la diferencia de estilos: Julio Aguirre,
eximio esquiador; daba gusto verlo deslizarse sobre las tablas. Yo nunca
logré esquiar bien ( ni siquiera en las pistas preparadas). Pero
siempre pienso, que el practicar montañismo nos daba la soltura
para rodar una cien veces, para levantarnos y seguir sin amilanarnos. Eso
-creo firmemente-, se nos trasmitió a todos los quehaceres de nuestras
vidas.
C.R.