Hay muchas personas que consideran a las aventuras y actividades en las montañas como un derroche absurdo de energía humana que involucra riesgos innecesarios. Tienen derecho a opinar así y se les debe dejar que sigan viviendo su vida cómoda y mueran en su cama. Pero no deja de ser cierto que hay otros hombres que se sienten impulsados a las alturas, hombres cuya naturaleza espiritual los arrastra a ellas irresistiblemente y que obtienen en ellas el alimento espiritual que anhela su alma.
del libro «A través del Tibet» - de Herbert Tichy, escalador austríaco que hizo la 1ª ascención de este cerro del Himalaya.